Dani Pedrosa nos ofrece su otra cara, la más humana. "El hombre de hierro", rodeado de placas de titanio por todo el cuerpo, marcado por las lesiones, ha decidido no disputar el GP de Australia después de realizar los entrenamientos. Ha luchado por el título hasta que una fractura de clavícula frenó su ataque a Lorenzo. Lesionado el 1 de noviembre, reaparecido en estas dos sesiones en Phillip Island, hasta comprobar que era mejor no competir por sumar unos puntos.
Volverá en plenitud el 31 de octubre, en Estoril. Y el 7 de noviembre en Valencia. Su objetivo es volver a ser competitivo este año para preparar la Honda y luchar en 2011 contra Rossi, Lorenzo y Stoner. Mientras tanto, conocemos al Dani más personal. Asegura que nunca perderá su humildad. Nunca será arrogante. Piensa que está capacitado para conquistar el título, aunque hay críticos que le nieguen el pan y la sal. Opina que se puede ser buena persona y campeón. Que se puede estar "enamorado" y ganar. Aquí demuestra su ejemplo.
-Ha decidido no correr el gran Premio australiano tras disputar las dos sesiones de entrenamiento.
-Era un riesgo salir a la pista para sumar unos pocos puntos, pues mi cuerpo quizá no aguantara toda la carera. Es mejor llegar en buenas condiciones a Estoril y a Valencia.
-Usted estaba luchando por el título, llevaba cuatro triunfos en 2010 y la lesión en Japón le ha impedido pelear hasta el final. Los resultados dejaron claro que, si no se rompe la clavícula, habría apretado más a Lorenzo en la lucha por la corona de MotoGP .
-He luchado hasta el fin, lo he dado todo, pero las cosas son como son y lo único que nos queda es el trabajo, las ganas y la ilusión que hemos puesto durante toda la temporada para alcanzar el máximo nivel de competitividad. También hemos hecho errores y así no se ganan campeonatos.
-¿Su meta de aquí a final de temporada es ganar más carreras para ampliar su récord de triunfos en un año en MotoGP y demostrar que en 2011 será claro aspirante al título?
-Mi meta ahora mismo es intentar recuperarme bien y probar a volver a mi nivel antes de que acabe el año para poder así seguir con el desarrollo que llevaremos en invierno de cara a la moto del año que viene.
-Tiene críticos crónicos que dicen que usted nunca ganará un Mundial, por su falta de centímetros y por un talón de Aquiles: la pelea cuerpo a cuerpo con los rivales.
-Llevo toda mi vida escuchando eso. Toda mi carrera deportiva ha sido una lucha contra los que dicen eso. Siempre he tenido que estar demostrando a algunos que sí que puedo ser campeón. No se lo tengo que demostrar a la gente, que me tiene admiración y posee esa fe en mis posibilidades. La misma que siento yo.
-Pues este año ha demostrado que puede ser campeón del mundo. La lesión le impidió continuar su duro acoso a Lorenzo.
-También me he demostrado a mí mismo que puedo ser campeón. Yo sé que en mi interior siento que puedo, lo veo así, pero hay que salir a la pista y hacerlo.
-Y se lo ha dejado claro a Honda. La fábrica tuvo dudas sobre usted en un momento dado, cuando los neumáticos Michelín no rendían y la moto tampoco. Ahora la situación ha cambiado.
-Por una cosa o por otra, no hemos tenido unos buenos años con la moto de 800cc. No dábamos con la fórmula, pero últimamente estamos demostrando, tanto ellos como yo, que somos competitivos juntos.
-Su lesión adelantó que Jorge fuera campeón.
-Era muy difícil ganarle el Mundial. Hice lo máximo que podía en cada carrera, porque me gusta ganar -suma cuatro victorias en 2010- y ser competitivo. No me gusta estar todo el día resignado porque me pasa esto o porque he hecho esto mal. Me gusta llegar al domingo y vencer. También quiero triunfar porque a mi alrededor hay mucha gente, no solo corro yo. Hay un equipo y además están mis "fans", mi familia, los aficionados que me siguen. Y está Honda. Son gente que trabaja todo el tiempo conmigo, que también sufre los problemas que sufro yo, que también tienen tensión, presión y esas ganas de liberar las malas sensaciones. Ganar carreras es lo que nos da satisfacción y eso es lo que estábamos haciendo este año, disfrutando con los éxitos.
-Usted representa el hijo que muchas madres querrían tener, por su bondad, por su educación, sin decir una palabra altisonante. Pero algunas veces habrá salido a tomar una copa con los amigos, ¿no?
-Claro que sí. También tengo mis mis cosas y a veces momentos no tan buenos. Hay que tener equilibrio. Uno no es perfecto y si lo crees, tienes un problema. Yo tengo mis cosas buenas y mis cosas malas. No salgo mucho, pero si hay que celebrar y hay que estar con los amigos y divertirse lo hago, porque en el fondo también eso es vida. Si no lo haces, no estás viviendo. Vale estar muy concentrado, no salir muchas veces, está muy bien dormir tantas horas, pero también hay que divertirse, ver cómo funcionan las cosas, disfrutar de la vida y ya está.
-¿Ha tenido que llevar a sus amigos "achispados" en el coche, o le han llevado un poco "chispa"?
-Ambas cosas, ja, ja. Hay que vivir de todo.
-Tiene los amigos de su niñez.
-Sí, mantengo mis amigos de siempre y son mis mejores amigos. He conocido a gente después con la que tengo muy buena relación y me río mucho, pero los que perduran son los del colegio: Xavi, Xistu, Jordi. Un montón de amigos de la infancia. Evidentemente, como a casi todos nos sucede, cuentas con los dedos los amigos de verdad.
-Usted es querido popularmente porque es un modelo de deportista sin arrogancia.
-No soy arrogante, no. Tengo amor propio y tengo mi carácter y si digo que voy a conseguir una cosa, voy a por ella, aunque otro me diga que no. Pero yo no voy por ahí en plan arrogante.
-Adora el cine. ¿Todos los estilos?
-No me gusta el terror, pero me atrae mucho el thriller, la acción, la comedia. Me agrada ir al cine. He hecho por ejemplo un entrenamietno por la mañana y si coincide que por la tarde mis amigos están libres también digo '¿hoy qué hacemos?' ¡Va! Un cine.
-¿Actores?
-He disfrutado mucho con Denzel Washington.
-Y le atrae la música de los ochenta, especialmente Dire Straits.
-Sí, estoy clavado en los ochenta. Me gusta también la música moderna, actual, también escucho mucho pop y rock, pero la de los ochenta es mi preferida. Si me regalas un CD de éxitos de aquella década, me agrada todo, tanto la música romántica como un poco más cañera.
-Libros.
-Leo, pero no tanto. Especialmente me decanto por las biografías.
-¿Ve sus carreras en vídeo, gane o pierda?
-Siempre veo la carrera. Por trabajo y por placer. Si gano, mejor. Si no he ganado tengo que mirar lo que he hecho mal. Pero lo miro una vez. No me gusta recrearme.
-Hombre, si hace un buen adelantamiento...
-Lo miro, pero no me recreo, ¿sabe? Una vez basta.
-Tomizawa falleció en la pista. ¿Eso le hace pensar alguna vez en el riesgo mortal de su trabajo? Fonsi dice que nadie les pone una pistola en el cuello.
-¿Sabe lo que hago? Intento no pensar. Porque si no, no vives. Tampoco irías en coche, porque no sabes si te va a venir un tío de cara...
-¿Tienes amigos en el paro? ¿sufre por su situación?
-Sí. Primero, porque son amigos. Lo segundo es que quieres ayudar y es difícil. Cuando les veo con dificultades también miro para mí y veo como me va a mí la cosa y es un contraste en el que me siento incómodo. Evidentemente me lo he ganado a pulso, pero ellos son mis amigos. Intento ayudarles.
-Usted se dirá a sí mismo: que no me tengan envidia.
-Los amigos de verdad no te tienen envidia.
-Cuando escucha que hay violencia de género, que unas personas matan a otras, ¿qué piensa?
-Es feo. No somos animales. Hay que intentar controlarse, aunque sea una situación límite. Mire: el problema más grande que hay en el planeta es la convivencia. Nadie nace sabiendo. Eso lo primero. Es muy difícil encontrar a esa persona con la que convives. Pero somos personas, hay que autocontrolarse. Y estamos aquí para disfrutar de la vida.
-¿En sus viajes sigue escuchando tópicos sobre España? ¿Nos acercamos más a la uniformidad europea o no?
-España es un país muy bonito. Una nación en la que hay una cultura muy buena. Tanto en lo histórico y en lo social como en cultura gastronómica. Tenemos un mar estupendo, unas costas increíbles, un interior... todo. Eso ha atraido durante muchos años -décadas- a los ingleses, a los alemanes, a gente de todo el mundo que ha venido a ver España. Me da la sensación de que intentamos integrarnos en ese estilo europeo, pero hay que recordar cuáles son nuestros orígenes y eso en el fondo es lo que le gusta a la gente que viene a nuestro país.
-¿Doohan era su ídolo?.
-Sí, cuando comencé a ver las motos por televisión era a finales de los ochenta y principio de los noventa, la que llaman la época dorada de 500cc, y me gustó mucho esa etapa, todo esos esos estilos, esos pilotos. Me fijé especialmente en Doohan, pero todos aquellos pilotos eran increíbles.
-Lo que es la vida. Dicen que la Copa Movistar fue la última prueba a la que usted se presentaba y le seleccionaron. Ahora es un líder del motociclismo.
-Le voy a decir una cosa: la copa MoviStar fue la única prueba a la que me presenté. Era la única oportunidad, no tenía dinero para nada más. Y no sabía meter las marchas, porque antes solo había hecho minimotos. Fue echar la moneda en la máquina y salirme el premio.
-Alberto Puig dice que usted no era el más rápido, pero vio algo para que le seleccionara. ¿Qué?
-Lo único que me dijo fue: no has sido el más rápido, no has sido el que frenaba más tarde, pero para lo pequeñito que eras, para ser la primera vez que te montabas en una moto grande, para ser la primera vez que rodabas en un circuito, sabías por dónde había que ir, cómo había que llevar la moto y sabías cómo hacer las cosas. Eso hay mucha gente que no lo sabía hacer.
-Su evolución fue rapidísima. Tres títulos mundiales le rodean.
-Sí, la evolución fue muy rápida. Muy buena. Se han hecho realidad muchos sueños. Es lo que sentimos en casa.
-Tras su triplete de coronas, en 2006 pasó a ser líder de un equipo de MotoGP, nada menos que Honda. ¿Qué sintió? ¿Era demasiada responsabilidad para un chico tan joven?
-En un primer momento no lo pensé. Solo subía a la moto, sentía y explicaba a los técnicos mis sensaciones. Siempre confié en mis sentimientos sobre una moto y sabía lo que necesitaba para ir rápido. Eso sí lo aprendí durante los años de 125 y 250. Ascendí a MotoGP en 2006 y fue pasados ya dos años cuando comencé a darme cuenta de la responsabilidad que tenía.
-¿Quién es el piloto que más le ha gustado?
--Hubo mejores en distintas épocas. Tanto Rossi como antiguos como Hailwood, Agostini y Nieto han demostrado ser campeones estupendos, excepcionales. Y en los 90 brillaron Doohan, Rainey, Lawson. Son gente que destacó, que no simplemente pasó.
-En aquellos tiempos, los Nieto y Agostini corrían dos carreras seguidas en media hora de margen y las ganaban.
-Era una pasada. Debes tener una calidad por encima del resto para conseguirlo.
-¿Sus padres le apoyaron siempre en la persecución de su sueño o alguna vez le dijeron ¡basta!?
-Mi padres siempre me apoyaron. Estuvieron ahí desde el primer momento. Antes de correr profesionalmente fue el momento más duro. Mi padre era carpintero y tuvo que hacer muchas horas extras, trabajar fines de semana sin parar y no lo vi durante muchos días seguidos. Cuando corríamos en minimotos siempre tenía que pedir fiesta y luego debía recuperar los días. Fue una temporada muy dura para él, y también para mi madre. Luego llegó la etapa profesional y todo mejoró. Seguro que están muy contentos de la decisión que tomaron. Pero lo más importante fue que a mí, entre los diez y los trece años, me apoyaron a muerte. Eso demuestra el tipo de padres que tengo.
-¿Tuvo que dejar los estudios?
-Sí, los tuve que dejar a los 17 años.
-Ahora, su hermano Eric afronta una situación similar a la suya: quiere ser ciclista. ¿Qué le aconseja?
-Le he dicho que si quiere ser ciclista tiene que apostar por ello. Yo lo hice en su día. Luego te puede salir mejor o peor, pero si es su sueño tiene que ir a por él, sin arrepentimiento. Hay que ir a por todas. creyendo y con confianza.
-Muchos aficionados lamentaron su lesión en Japón el 1 de noviembre. Estaba presionando duramente a Lorenzo. La gente le quiere. Le considera el deportista ejemplar. Una buena persona que compite.
-La gente se siente cercana a mí por esas cosas, sí. En Zaragoza, por ejemplo, antes del Gran Premio de Aragón, firmé autografos para el público y vi cómo me quiere la gente. Tanto los niños, como los jóvenes, como las personas mayores. Sí, me dicen que me apoyan porque soy equilibrado, porque no digo nada contra nadie. Es agradable sentirte querido.
-Especialmente los más pequeños son "pedrosistas" puros.
-Me ven pequeñito como ellos (ríe), y quieras que no, cuando haces esos puntos de conexión con los críos te llevas bien con ellos. Siempre he tenido una relación especial con los pequeños como yo.
-Usted es el piloto más solicitado por los chavales que están hospitalizados. Será por algo. Pasará momentos muy duros al verles sufrir enfermedades graves y saber que usted es su ídolo.
-Sí, mucho. En el momento de ver niños enfermos tienes que aguantar y no puedes demostrar esos sentimientos tan profundos. Cuando le ves, el niño se siente tan ilusionado contigo... Piensas que ese niño es muy fuerte. Te contagia su ilusión. Disfruta con tu presencia. Es él quien te traslada su energía y se olvida de todo lo demás. Luego, las cosas se les pondrán cuesta arriba. Lo importante para estos chavales es disfrutar ese momento.
-Nadal, Gasol, Alonso, Lorenzo y usted. ¿Qué se siente al pertenecer a la elite de los hombres que han elevado a la gloria al deporte español?
-Soy muy afortunado. Es un momento tan bueno para España en tantísimos deportes que pienso que esta época se recordará para siempre como la época dorada de España. Es increíble. ¡Y que tu nombre esté ahí es algo que nunca habría imaginado!.
-Le consideran similar a Nadal: comedido, mesurado. ¿Ha captado cosas de ellos?
-Lo único que sé es que cada uno tiene su estilo, cada uno tiene su caracter. He aprendido de muchos. Me identifico más con unos que con otros por cuestión de carácter, pero me considero su compañero. La relación que tengo con ellos es por esas ganas, por esa pasión por triunfar, por esa lucha de cada día. Nos une el sentimiento y la fuerza interior que tenemos cada uno. Cuando ves a Rafa que sufre en un set y ves que el tío lucha, puedes imaginarte bastante cercano sobre lo que está sintiendo.
-Un test humano a toda velocidad. ¿Estado anímico actual?
-Enamorado.
-¿Qué es lo que más detesta de otras personas?
-La hipocresía.
-¿Principal característica de su carácter?
-La humildad.
-¿Un defecto que no puede dominar?
-La impaciencia.
-¿Ideal de felicidad?
-El amor.
-¿Se cambiaría por?
-Por nadie.
-¿Admira a alguien?
-A mis padres.